Saturday, May 15, 2010

Ópera-Tango: María de Buenos Aires

sábado 15 de mayo 2010

María de Buenos Aires
Música: Ástor Piazzolla
Letras: Horacio Ferrer

Director Musical: Maestro Julián Vat
Dirección Escénica: Laura Escalada Piazzolla

El Duende: Juan Vitali
María: Alejandra Perlusky
El Cantor: Sebastián Holz
Con el Quinteto Fundación Ástor Piazzolla y
ensamble invitado de grandes maestros

Este viernes y sábado, el Centro Cultural Borges se presentó María de Buenos Aires en el Auditorio Ástor Piazzolla de las Galerías Pacífico.

Ástor Piazzolla (1921-1992) era un bandoneonista y compositor. También, era un innovador. Experimentó con la música tradicional e inventó nuevas formas. Su obra María de Buenos Aires (1968) fue la primera en el género ópera-tango. Fue recibido con unas resistencias, porque tenía unas innovaciones del tango tradicional.

La historia de María de Buenos Aires refleja en el nacimiento y las dos fundaciones de la ciudad. Como la ciudad, María tiene dos encarnaciones. Después de su muerte, su sombra vuelve. Según a Laura Escalada Piazzolla, la directora de escena, "Alegoriza a la primera sufriente y dolorida ciudad, convertida en sombra al quedar deshabitada durante el largo período de desolación; pero su corazón no dejó de latir, y antes de morir da a luz a la nueva María, quien con el recuerdo de su sombra surge como niña adulta, entremezclada en el atávico conjuro de su pasado desgarrado en las notas de un bandoneón, que heredarán las infinitas Marías que subyacen en la historia de Nuestro Tango."

Me sorprendió que no fue una gran opera como Le nozze de Figaro o La Boheme; fue una "operita" tan simple y pura. No había escenas o costumbres fantásticas. La orquestra fue presentada por todo tiempo. El Duende casi nunca mudó de su atril. Fue muy diferente de los espectáculos que he visto en los EEUU. Según a Laura Escalada, su versión es "como oratorio...con el objetivo de resaltar sin distracción, la pureza de su música y su rico y novedoso texto."

La escena del auditorio fue interesante también. Me fascina observar la audiencia junto con la obra. Al principio, hubo un anuncio para no dar aplauso hasta el fin. Después de cada canción, se apagan y encienden las luces en silencio.

El sonido del auditorio no era muy bueno; hubiera preferido escuchar a los cantantes sin amplificación. El Cantor fue el mejor, aunque la voz de María era dulce. El Duende habló-cantó su parte, un estilo que no me gustó. La orquesta fue magnífica; el bandoneón cantaba como un ángel.

Estoy segura que habrá más interpretaciones de María de Buenos Aires por muchos años próximos. Es historia, es tango...es Argentina.

No comments:

Post a Comment